Pirámide de Mayo 1810-2010

Pirámide de Mayo 1810-2010

Pirámide de Mayo - 25Mayo1810-

Pirámide de Mayo – 25 Mayo 1810 – 25 Mayo 2010

Ubicación: Plaza de Mayo -  Autor:  Francisco Cañete & Prilidiano Pueyrredón – 19m de Altura

La Pirámide de Mayo es el primer monumento patrio que tuvo la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Actualmente se encuentra en el centro de la Plaza de Mayo.

Su historia comienza en marzo de 1811 cuando la Primera Junta decidió mandar a construir un monumento del lado oeste de la plaza, para celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo.

En 1856, bajo la dirección del artista Prilidiano Pueyrredón, se la transformó construyendo una nueva pirámide sobre los cimientos de la anterior, que es la que se observa actualmente.

En 1912, después de haber sufrido algunas modificaciones, se la trasladó al sitio actual, 63 m más al este de donde se encontraba originalmente, pues se pensaba erigir un enorme monumento que la contuviera en su interior.

La imagen de la Libertad, obra del escultor francés Joseph Dubourdieu, corona al monumento que, desde el suelo hasta la parte superior del sombrero frigio de dicha imagen, mide 18,76 m.[2]

Contenido

Historia

Inauguración

En marzo de 1811 la Primera Junta decidió que el 25 de mayo de ese año se celebre el primer aniversario de la Revolución de Mayo, y pidió al Cabildo que dispusiera la mejor forma de hacerlo. Este último decidió, el 5 de abril de 1811, aprobar el programa de festejos, en el que se incluía erigir una Columna del 25 de Mayo, con carácter transitorio. No ha quedado registro que permita saber por qué se eligió la forma de obelisco para el monumento. Lo cierto es que a pesar de que esa era su forma siempre se lo denominó con el nombre de pirámide.[2]

La Plaza de Mayo estaba en ese entonces dividida por la Recova, formando dos plazas: la que estaba frente a la actual Casa Rosada se llamaba Plazoleta del Fuerte y la que daba frente al Cabildo de Buenos Aires, Plaza de la Victoria, cuyo centro fue elegido para levantar la pirámide.

De su construcción se encargó el alarife y maestro de obras Francisco Cañete, por indicación del cual y de don Juan Gaspar Hernández, profesor de escultura de Valladolid, el monumento se hizo con materiales sólidos, entre ellos 500 ladrillos, en vez de utilizar madera como estaba proyectado hacerlo inicialmente.[2] [3]

El 6 de abril de ese año se colocaron los cimientos, mientras bandas de música contribuían a la algarabía general.

El día 25 de mayo de 1811 se inauguró la obra, a pesar de que se la terminó días después ya que Cañete no logró cumplir con el tiempo estipulado. Se colocaron al pie de la pirámide las banderas de los Regimientos Patricios, Arribeños, Pardos y Morenos, Artillería, Húsares y Granaderos de la guarnición Buenos Aires. La pirámide y la Catedral fueron profusamente iluminadas. La Recova se iluminó con 1.141 velas de sebo. Los festejos duraron cuatro días e incluyeron danzas, sorteos y manumisión de esclavos.[2]

Aunque nunca fueron hallados los planos trazados por Cañete, estudios realizados posteriormente llegaron a la conclusión de que era una pirámide hueca, pues por la premura del tiempo no se hizo de mampostería compacta. Estaba fabricada de adobe cocido, y tenía unos 13 metros de altura (montada sobre su pedestal alcanzaba unos 15 m)[2] ; tenía un zócalo sobre dos gradas, un pedestal sencillo de cuatro ángulos entrantes y cornisa volada alrededor. Un globo decorativo remataba el conjunto. Lo rodeaba una verja sustentada por doce pilares de material terminados cada uno en una perilla redonda. En las cuatro esquinas de la verja se colocaron en 1812 otros tantos postes, de los que colgaban farolitos alimentados con grasa de potro.[2]

En los días de fiestas patrias se la adornaba profusamente con cintas, gallardetes, faroles de papel y leyendas alusivas.

En 1826 el presidente Bernardino Rivadavia proyectó erigir un monumento a los hombres de la Revolución de Mayo, que consistiría en una magnífica fuente de bronce “subrogando al que hoy existe”, con la inscripción: “La República Argentina a los autores de la revolución en el memorable 25 de mayo de 1810“. Se debatió entonces si correspondía eliminar a la Pirámide de Mayo. Como sea el proyecto no se llevó a cabo debido a la renuncia de Rivadavia en 1827 y a pesar de que la ley fue sancionada por el Congreso.[2]

En 1852 los hermanos Jaunet, utilizando un pequeño gasómetro, la iluminaron con lámparas de gas, dejando al público, que solo conocía de faroles alimentados con aceite de potro, asombrado.[2]

La nueva Pirámide

La Pirámide en medio de la Plaza de la Victoria (1867).

En 1856 la Pirámide se encontraba muy abandonada. Se le encomendó entonces al pintor y arquitecto Prilidiano Pueyrredón que la transforme. Este realizó un proyecto con el deseo de hacerla más artística y grandiosa. Esta idea fue aceptada y se construyó la actual, dejando parte de la primitiva en su interior al revestirla con ladrillos y argamasa.[2] Modificó el pedestal y el remate original, haciéndola más alta y ancha.[3]

Se la dotó en su parte superior de una estatua de la Libertad, cuya cabellera se cubrió con un gorro frigio. Dicha estatua, de 3,6 m de altura, fue realizada por el escultor francés Joseph Dubourdieu utilizando una mezcla de material. Este artista también se ocupó de realizar las simbólicas figuras de La industria, El comercio, Las ciencias y Las artes que se colocaron en los cuatro ángulos del pedestal.

En las caras del obelisco también se añadieron: un sol que mira al naciente (o sea, hacia la actual Casa Rosada) en dorado, y en los restantes tres lados coronas de laurel en altorrelieve. Pueyrredón también modificó el pedestal y capitel original aumentándoles la altura y ancho. En los cuatro lados de la base se colocaron las representaciones del escudo nacional argentino. Se colocó una nueva verja que en cada uno de los vértices tenía un farol a gas.

Quienes visitaban a la ciudad desde el exterior, tenían opiniones diversas sobre el monumento:

La Plaza de la Victoria, con su estatua de la Libertad de alto pedestal, era para Seymour la parte más bonita de la ciudad; en cambio Burton hizo anotaciones sobre el obelisco de ladrillo enyesado, con raquíticos paraísos “simples palos en agosto”, alrededor todo le resultaba pequeño, pobre y feo.[4]

En 1859, debido a que el revoque usado no presentaba la duración esperada, se recubrió su base con mármol. En 1873 se encontraban en muy mal estado las estatuas, que eran de tierra cocida y estucada, motivo por el cual se retiraron y se reemplazaron por unas esculturas de mármol de Carrara (La Geografía, La Astronomía, La Navegación y La Industria) que se hallaban en el primer piso del Banco Provincia en la calle San Martín. Estas permanecieron hasta 1912 en que, al trasladarse la pirámide, fueron retiradas y pasaron a depósito municipal. El 6 de octubre de 1972 fueron ubicadas en la antigua plazoleta de San Francisco, en la intersección de las calles calle Defensa y Alsina, a unos 150 m de la actual ubicación de la pirámide, donde aún permanecen.[2]

En 1883, bajo la intendencia de Torcuato de Alvear, se demolió la Recova y desde entonces las dos plazas quedaron formando la actual Plaza de Mayo. El intendente consideraba que el monumento debía ser demolido y en su lugar construido otro más grandioso, por lo que pidió autorización al Concejo Deliberante para ejecutar el proyecto. Este consultó la opinión de distinguidos ciudadanos, entre ellos los ex presidentes Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento y Nicolás Avellaneda. El general Mitre opinó que debía demolerse la estatua de la Libertad y aun la Pirámide entera, pues por las modificaciones y agregados sufridos no representaba ya el monumento que originalmente se había levantado al año siguiente de la Revolución. Solo consideraba digno de respetarse y conservarse el basamento. Sarmiento rechazaba las profanaciones hechas a la primitiva pirámide y el Dr. Nicolás Avellaneda opinaba que debía restablecerse en su forma primitiva, despojándola de los adornos añadidos más tarde, pero sin destruirla. Lo cierto es que finalmente nada de eso se hizo, pues debido a las diversas opiniones y a las protestas de los medios periodísticos, el Concejo Deliberante prefirió no innovar.[3]

El traslado

En 1906 se proyectó para el Centenario de la Revolución de Mayo un grandioso “Monumento a la Revolución de 1810″, con la idea, nuevamente, de que encerrara en su interior a la Pirámide. Se realizó un concurso internacional que fue ganado por dos italianos. La ubicación del monumento debía ser el centro de la Plaza de Mayo para lo cual era necesario el traslado de la Pirámide. Éste se realizó recién en 1912. Primero, como se comentó anteriormente, se le retiraron para siempre las estatuas de mármol que tenía a su alrededor. Luego se la “encamisó” con maderas para protegerla durante el movimiento. Se colocaron dos rieles a una distancia uno del otro de 4 m sustentados en pilares de mampostería que debieron soportar el peso de 225 tn. La tracción se realizó con guinches, colocándose debajo de la Pirámide una plataforma de cemento que descansaba sobre sólidas ruedas. Así, paso a paso, avanzó 63,17 m desde el 12 de noviembre al 20 del mismo mes, colocándose debajo de ella, al finalizar la operación, una urna de metal con una leyenda referente a su traslado. Sin embargo, el proyecto de encerrarla en otro gran monumento volvió a quedar en la nada, en parte debido al inicio de la Primera Guerra Mundial.[2] [3]

También después se tuvo la idea de restituirla a su origen histórico, ajustándola en lo posible a sus antiguas líneas. Además se le colocaron los peldaños y la reja que la rodeaba, quitándole el “armazón de estuco y figuras inoportunas”. Pero resoluciones posteriores limitaron las reformas a colocarla al nivel del suelo, renovarle la pintura y reemplazarle los escudos por el de 1813, además de devolverle la reja primitiva.

Fue declarada Monumento Histórico por Decreto Nº 120.412 del 21 de mayo de 1942.

En 1976 se depositó a su pie tierra proveniente de distintos territorios del país y de tierra santa.

Fuente: Wikipedia

 

Congreso – Buenos Aires, Argentina – 1810-2010

Congreso – Buenos Aires, Argentina – 1810-2010

Congreso Nacional – Buenos Aires, Argentina – 1810-2010

El Palacio del Congreso de la Nación Argentina es el edificio donde desarrolla sus actividades el Congreso de la Nación de la República Argentina. Se encuentra ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, en la manzana limitada por la Avenida Rivadavia, Combate de Los Pozos, Avenida Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, con una superficie de manzana de 12.079,60 m2.

Con la Organización Nacional comenzada en 1862 al unificarse la República Argentina, el presidente Bartolomé Mitre encargó al arquitecto Jonás Larguía la obra de la sede del Congreso Nacional. El primer edificio se inauguró en 1864 y se encontraba en la esquina sudoeste de las calles Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) y Defensa, en diagonal a la Casa de Gobierno. Con la construcción del edificio del Banco Hipotecario Nacional (hoy sede de la AFIP), fue demolido parcialmente, aunque se conservó su sala de sesiones, que hoy en día es posible visitar.

Ya en 1882 se pensó en la construcción de un nuevo edificio para el Congreso, del tamaño adecuado para alojar a los representantes.[1] En 1887 se destinó para ese fin la manzana delimitada por las calles Callao, Riobamba, Paraguay y Charcas (hoy Marcelo T. de Alvear).[1] El 1 de julio de 1889 el presidente Miguel Juárez Celman presentó al Congreso su proyecto para levantar el Palacio en la manzana entre las calles Entre Ríos, Rivadavia, Combate de los Pozos y Victoria, originalmente destinada al nuevo Teatro Colón. El valor simbólico de esta nueva ubicación se encontraba en la exitosa construcción de la Avenida de Mayo, que tendría en su otro extremo a la Casa de Gobierno, formando así un corredor rematado por los dos poderes.

Rápidamente el terreno en la calle Paraguay fue rematado, y se adquirió el de la Avenida Rivadavia, conocido antiguamente como Hueco de los Olivos, y en esa época en manos de los hermanos Spinetto, que tenían allí un corralón. El 1 de diciembre de 1889, cedieron su propiedad.

La Ley 3.187, sancionada el 20 de noviembre de 1894, autorizó al Poder Ejecutivo a construir el Palacio, invirtiendo la cantidad de seis millones de pesos moneda nacional (m$n). El 20 de febrero del año siguiente, se decretó el llamado a Concurso Internacional, y se fijó el 12 de octubre de 1895 como fecha para la presentación de los proyectos.[1]

Fueron presentados 28 proyectos, entre los cuales figuraban los de los franceses Lefebre, Tronchet y Rey, Paul Henry Nenot; los italianos Sommaruga, Meano y Calderini; el austríaco M.A. Turner; el uruguayo Vaeza Ocampo junto con Alfred Massue; los argentinos Avenatti, Emilio Agrelo, César González Segura (asociado con Emilio Mitre y el francés Gustavo Duparc) y Bernardo Meyer Pellegrini; y el noruego Alejandro Christophersen.

El 8 de enero de 1896 la obra fue adjudicada al ingeniero italiano Víctor Meano (Vittorio Meano), siendo aprobado el 31 de julio de ese año el contrato de dirección de obras. Se realizó una licitación el 31 de julio de 1897, y la obra fue adjudicada a la empresa constructora Pablo Besana y Cía. por m$n 5.776.745.

La obra fue iniciada en agosto de 1897, y hasta su inauguración fueron contratados mil operarios. El 1 de julio de 1904 Meano fue asesinado en su residencia, por lo que la finalización de la obra quedó a cargo del arquitecto belga Julio Dormal, quien respetó el proyecto original.

El Palacio fue inaugurado el 12 de mayo de 1906 para la apertura del 45º Período Legislativo, iniciado por el entonces Presidente José Figueroa Alcorta. Sin embargo, las obras distaban mucho de haber concluido, continuando en los años siguientes los trabajos de instalaciones sanitarias, decoración y revestimientos en piedra. El presupuesto para su construcción pasó de los casi 6 millones de pesos moneda nacional en 1897, a superar los 31,4 millones en 1914, por esta razón fue bautizado por algunos periodistas como el Palacio de Oro, por la velocidad en que se gastaban las partidas presupuestarias.

La iluminación de la cúpula se colocó recién en 1930. Las obras fueron completamente finalizadas recién en 1946, con el revestimiento en piedra de la rotonda sobre la calle Combate de los Pozos. Los porteños tomaron por costumbre decir, cuando una edificio estaba tomando demasiado tiempo en construirse, que tardaba como la del Congreso.

Arquitectura [editar]

El estilo de la obra es un estilo grecorromano, dentro del academicismo italiano de Víctor Meano. El edificio se distingue por su cúpula, que alcanza los 80 metros de altura. La construcción de esta cúpula significó la construcción de una gran obra de ingeniería, que debía soportar las 30 mil toneladas de la superestructura de la cúpula central. El casquete es una estructura reticulada de acero y los 4 pilares bajo el tambor tienen 300 m2 de sección de piedra granítica.

Las alturas de las fachadas son de 27,50 m sobre Hipólito Yrigoyen y 23,60 m sobre Entre Ríos, Rivadavia y Pozos. Las diferentes plantas del edificio tienen las siguientes características:

Planta Altura (m) Superficie cubierta (m2)
Subsuelo 4,50 4210
Planta Baja 6,20 8200
Primer Piso 6,60 7900
Segundo Piso 6,00 7700
Tercer Piso 4,80 6800
Cuarto Piso 3,90 4400

La entrada principal, llamada Entrada de Honor, está ubicada en la Avenida Entre Ríos. La entrada está ubicada en un atrio central, decorado con seis columnas estilo corintio que soportan un frontón triangular, y la puerta está custodiada por dos cariátides de mármol. El acceso de los Diputados Nacionales está ubicado en sobre la calle Rivadavia y el acceso para los Senadores se encuentra en sobre la calle H. Yrigoyen. Detrás del enrejado del frente que está ubicado sobre la calle Pozos están ubicadas dos puertas más, a cada lado del cuerpo saliente con forma de hemiciclo de la fachada. Estas puertas son de herrería artística, flanqueadas por cariátides de bronce.

En un principio a los costados de la escalinata de la entrada principal se encontraban dos grupos de esculturas de la artista Lola Mora, que simbolizaban la Libertad, el Progreso, la Paz y la Justicia, pero las figuras desnudas fueron criticadas y retiradas en 1916. En la escalinata hay actualmente sólo cuatro leones alados, que sirven de base para cuatro faroles artísticos con tulipas de opalina talladas.

El frontón triangular tiene una cubierta a dos aguas, que a los costados en su parte inferior tiene esculturas de leones alados, y en su parte superior hay una escultura de piedra con el escudo nacional.

Detrás del frontón hay una plataforma ornamentada, de igual ancho que el frontón y con un lado de 15 metros. Sobre esta plataforma se encuentra la Cuádriga, una obra de bronce con 8 metros de altura y 20 toneladas de peso, realizada por el escultor Víctor de Pol. El carro es tirado por 4 caballos, simbolizando la República triunfante, y es conducida por la Victoria alada.

La cúpula tiene una cubierta de cobre, pero el paso del tiempo y la humedad son los que le dan el color verdoso. La cúpula termina en una corona decorada con figuras quiméricas, a 80 metros de altura, de las que brota un pararrayos.

Fuente: Wikipedia

 

Pastelitos Tradicionales de Antaño

Pastelitos Tradicionales de Antaño

Pastelitos de Mayo

Pastelitos de Mayo

Pastelitos de Dulce: el “clasico” de los “25 de Mayo” desde que vamos a la escuela!

Receta:

Estos pastelitos están elaborados con masa crujiente y hojaldrada, también se pueden comprar las tapas para pastelitos pero no es lo mismo.

Ingredientes:

  • Harina, 500 grs.
  • Manteca, 150 g para la masa base
  • + manteca y unos 150 g más para untar la masa.
  • Sal, una pizca
  • Dulce de membrillo, ½ kg.
  • Grasa o aceite para freir, cantidad necesaria
  • Azúcar, 400 grs.


Preparación:

De los pastelitos de dulce de membrillo

- Colocar la harina con la sal en forma de corona, la manteca cortada en el centro e ir tomando la masa.
- Agregar de a poco agua (más o menos una taza) hasta obtener una masa lisa.
- Dejar descansar 20 minutos.
- Estirar la masa hasta que tenga el espesor de 1 centímetro.
- Untar con 50 g de manteca derretida, espolvorear con harina y doblar en tres.
- Estirar nuevamente la masa para pastelitos.
- Volver a untar con otros 50 g de manteca, espolvorear con harina y volver a doblar en tres.
- Dejar reposar en la heladera por 30 minutos.
- Estirar la masa hasta que quede de unos 3 mm de espesor y cortar cuadrados de 8 cm.
- Colocar dulce de membrillo en el centro de cada cuadrado.
- Pintar con agua alrededor del dulce de membrillo
- Cubrir con otro cuadrado de masa con las puntas superpuestas.
- Pellizcar de abajo la masa, presionando en los bordes para cerrar los pastelitos.
- Freir con abundante aceite o grasa que deberá estar tibia al momento de poner los pastelitos y luego caliente para que se doren., bañarlos frecuentemente con el aceite o grasa..

Del almíbar

- Poner en una cacerola el azúcar.
- Cubrir el azúcar con agua.
- Hacer hervir unos minutos hasta que el almíbar apenas tome color.
- Pasar los pastelitos por el almíbar.
- Retirar y servir.

Fuente: Receta de Laura – RecetasDeArgentina

 

La Inmobiliaria – BW

La Inmobiliaria – BW

La Inmobiliaria

La Inmobiliaria

El paisaje porteño tiene varias construcciones emblemáticas, entre ellas el edificio “La Inmobiliaria” cuyo frente abarca desde el 1402 al 1500 de Avda de Mayo, además con otras dos entradas por las calles laterales, una por San José 39 y otra por Luis Saenz Peña 60, en el barrio de Congreso.

Con un marcado estilo neo-renacentista, donde se conjugan simetría y proporción, logrando su máxima expresión arquitectónica. En el edificio se destaca su principal atractivo, sus torres esquineras con cúpulas rojas de hierro y zinc, como también, en sus dos esquinas y respectivas ochavas, erguidas estatuas de Venus y Apolo.

Recorriendo su fachada, vemos las logias sostenidas por columnas de pedestal y arcos de medio punto, aflorando sus rejas de hierro fundido, sus ocho nichos, como así también su nombre “La Inmobiliaria” en un cerámico policromado de color amarillo, y otros tantos detalles. Su hacedor el Sr Antonio Devoto, quien, junto a otros inmigrantes italianos fundó en 1893, la primer Compañía Argentina de Seguros Generales “La Inmobiliaria” cuyo primer local estuvo en San Martín 235, para luego mudar su sede a este edificio, concretamente todo el primer piso, donde funcionaron sus oficinas, logrando el pleno desarrollo de la actividad, que se prolongo durante mucho tiempo.

Al revisar un poco la historia, conocemos que a finales del año 1908, el Sr Antonio Devoto junto a otros, resolvieron por el festejo del Centenario de la Independencia, el aporte de una gran construcción, como una contribución de la iniciativa privada; encomendando tal tarea al prestigioso arquitecto italiano Luis Broggi. El día 29 de enero de 1909, el diario La Prensa tuvo la posibilidad de dar a conocer a su público, a través de sus páginas, el diseño del palacio en construcción, marcando todo un acontecimiento; que se hizo realidad cuando fue inaugurado el día 25 de mayo de 1910. La planta baja fue adquirida por un empresario alemán Guillermo Heinlein, quien instalo en el amplio salón su firma importadora de artefactos sanitarios, con exposición y ventas de novedosos productos, logrando un gran éxito hasta su fallecimiento en el año 1920, causa por la que sus herederos deciden vender; esto es a colación de porque se lo conoce también como Palacio Heinlein.

Fuente Texto: Sularosi

 

La Inmobiliaria Building – Heinlein Palace

La Inmobiliaria Building – Heinlein Palace

La Inmobiliaria Building

La Inmobiliaria

El Edificio La Inmobiliaria -antes conocido como Palacio Heinlein- es un edificio de estilo neo-renacentista inaugurado en 1910 y construido para la compañía de seguros del mismo nombre, fundada por Antonio Devoto.

Posee dos cúpulas gemelas de color rojizo, una en cada esquina, que lo caracterizan. Se encuentra en el barrio de Monserrat, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

La Inmobiliaria, fundada por Antonio Devoto en 1893, fue la primera compañía de seguros generales, de vida, accidentes de trabajo, incendios, granizo, marítimos, fluviales y cristales de capital argentino.[2] Su casa matriz se encontraba en el centro financiero de Buenos Aires, en la calle San Martín 235.[2]

Con vistas al Centenario de la Revolución de Mayo, la compañía decidió hacia fines de 1908[3] la construcción de un colosal edificio de renta (uno de los primeros de este tipo en la ciudad[1] ) y locales comerciales sobre la importante Avenida de Mayo, en su extremo oeste hacia la Plaza de los Dos Congresos, y con un frente sobre la avenida que ocuparía una cuadra entera.

Para concretar el proyecto fue contratado el arquitecto italiano Luis (Luigi) Broggi, y el 29 de enero de 1909 el diario La Prensa publicó los planos del edificio en construcción,[3] que fue inaugurado el 25 de mayo de 1910,[3] en medio de los festejos del Centenario.

La Inmobiliaria se instaló en el primer piso del nuevo edificio, y la planta baja fue comprada por Guillermo Heinlein,[3] que instaló en ella el local de su compañía de artefactos sanitarios, la primera en importar inodoros con sifón.[1] Debido a esto, el edificio fue conocido popularmente como Palacio Heinlein. Luego de la muerte del propietario en 1920, sus herederos vendieron el negocio.[3]

En 1968 una de las cúpulas del edificio fue restaurada.[4] El 9 de junio de 1994, el viento de una tormenta destrozó a su gemela, que tuvo que ser desmontada para su completa restauración tres semanas más tarde.[4] Un estudio de los hierros que armaban su estructura demostró que el nivel de deterioro del mismo era tal que el incidente podría haber ocurrido hasta una década antes.[4]

En la actualidad, el edificio es ocupado por una sucursal del Banco Nación, por el Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho y diversos locales comerciales, oficinas y por particulares.[4] Como patrimonio histórico de la ciudad, posee un grado de protección estructural,[4] pero su estado general de conservación es mediocre. La fachada está muy maltratada y ha sufrido numerosos desprendimientos de molduras, al mismo tiempo que no existió ninguna restricción a los ocupantes de los locales comerciales, que modificaron y alisaron sus respectivos frentes según su parecer.

Características

El Edificio La Inmobiliaria ocupa toda la cuadra sur de la Avenida de Mayo del 1400 al 1500, con numerosas entradas por la misma, así como una entrada lateral en San José 39 y otra por Presidente Luis Sáenz Peña 60. Además de los locales comerciales a nivel de la vereda, en los pisos superiores existen 51 departamentos residenciales y 8 locales más.[4]

El estilo ecléctico del edificio se caracteriza como neo-renacentista, y el mismo posee una notable simetría, remarcada por sus dos cúpulas. Las mismas se encuentran en las esquinas de la Avenida de Mayo, son de hierro y zinc, de color rojizo y con miradores.[2] Pares de estatuas de los dioses griegos Venus y Apolo decoran las ochavas del edificio y su sección central en ocho nichos, mientras que el frente sobre la avenida posee loggias, galerías sostenidas por columnas de pedestal y arcos de medio punto. A mitad de cuadra, en el remate se ve un cartel hecho con cerámicas policromadas doradas que reza La Inmobiliaria.

Fuente: Wikipedia

 

Avenida de Mayo Snapshots – Argentina Bicentennial 1810-2010

Avenida de Mayo Snapshots – Argentina Bicentennial 1810-2010

Plaza de Mayo Snapshots - 1810-2010

Av.de Mayo Snapshots – 1810-2010

The Argentina Bicentennial will be celebrated on May 25, 2010.

It will be the 200th anniversary of the May Revolution, when viceroy Baltasar Hidalgo de Cisneros was ousted from office and replaced with the Primera Junta, the first national government.

Avenida de Mayo

Avenida de Mayo (Spanish: May Avenue), is an avenue in Buenos Aires, capital of Argentina. It connects the Plaza de Mayo with Congressional Plaza, and extends 1.5 km (1 mile) in a west-east direction before merging into Rivadavia Avenue.

History and overview

Built on an initiative by Mayor Torcuato de Alvear, work began in 1885 and was completed in 1894. The Avenida de Mayo was inspired by Madrid‘s Gran Vía. The avenue is often compared with those of Madrid, Barcelona and Paris due of its sophisticated buildings of art nouveau, neoclassic and eclectic styles. The avenue was named in honor of the May Revolution of 1810 (the event that led to Argentine Independence). The site of the assembly that touched off the revolution (the Buenos Aires Cabildo) was partially demolished in 1888 to make way for the avenue’s entry into Plaza de Mayo, ironically. The avenue’s layout, built through existing urban blocks instead of via the widening of a parallel street, was designed by the Municipal public Works Director, Juan Antonio Buschiazzo. Buschiazzo was also commissioned to design a number of the buildings along the avenue (among them, City Hall) after Mayor Miguel Cané enacted strict architectural zoning laws for the area facing the new thoroughfare. The recession caused by the Panic of 1890 led to delays and a rollback of many of the more ornate plans for the avenue, which was inaugurated on July 9, 1894 (the 78th anniversary of Independence).

Mayor Cané’s strict regulations initially governed architecture along the 30 m (99 ft)-wide avenue, which limited the height of real estate facing it to 24 m (79 ft). The Barolo Tower was the first to be granted an exception to this and since then, numerous office buildings have been built in excess of these stipulations (though they remain largely an exception). The Avenida de Mayo was the site of the first Buenos Aires Metro stations; opened in 1913, these were the first outside the United States or Europe. The avenue itself underwent its only significant alteration in 1937, when two blocks were demolished to make way for the perpendicular Nueve de Julio Avenue (then the widest in the world). Seeking to halt future demolitions along the avenue, Decree 437/97 of the National Executive Branch declared the Avenue a National Historic Site in 1997 and, as a result, the aesthetics of the buildings, billboards, and marquees could not be changed. Any modifications must be approved by the National Commission of Monuments and Historic Sites (Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos).

La Avenida de Mayo, situada en el barrio porteño de Monserrat, fue el primer bulevar que tuvo la Ciudad de Buenos Aires, Argentina y la columna vertebral del centro histórico y cívico de dicha urbe. Nació opulenta y majestuosa y se transformó con el tiempo en símbolo de las relaciones argentino–españolas, y en escenario de todas las manifestaciones sociales porteñas. Fue la primera avenida de la República y de toda Sudamérica.

Comienza en la calle Bolívar y su trazo de este a oeste corre entre las laterales Hipólito Yrigoyen y Avenida Rivadavia. De esta manera conecta la histórica Plaza de Mayo con la Plaza del Congreso en una extensión de unas diez cuadras.

Se inauguró en 1894 con el pretexto de que sirviese de pulmón de la población que se concentraba dentro del sector central de la urbe y fuera además la vidriera de presentación de la ciudad al mundo.

Su planeamiento fue muy debatido y resistido pues requirió la expropiación y demolición de construcciones pertenecientes a la alta sociedad, además de considerarse sumamente costoso. Su realización se inspiró en los bulevares de París, pero la caudalosa vertiente inmigratoria española tipificó su carácter hispánico al poblarse de teatros de zarzuelas, cafés de tono madrileño, ateneos, asociaciones literarias y peñas formadas por ellos, influyendo en su arquitectura, razón por la cual se la suele comparar con la Gran Vía madrileña.

Se convirtió en el grandioso escenario de la vida pública de principios del siglo XX y los frentes de sus sofisticados edificios de estilo art nouveau, neoclásico y ecléctico constituyeron el magnífico marco de recepción de los ilustres visitantes extranjeros. Es tal vez el mejor ejemplo urbano de la prosperidad de la Argentina de principios del siglo XX: debajo de ella circula el primer subterráneo (metro) que hubo en el Hemisferio Sur.

Por tratarse de la vía que une al Congreso de la Nación Argentina con la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo, es la ruta obligada de los electos presidentes de la Nación los días de las asunciones, y el lugar predilecto para los desfiles de protesta o para la realización de las celebraciones durante las fechas patrias.

En ella se recibieron como héroes a los tripulantes del legendario Vuelo del Plus Ultra, o al popular Jorge Newbery y fue el lugar donde el pueblo presenció con tristeza el desfile lento de los cortejos fúnebres de muertos ilustres.

Aunque con el transcurso del tiempo perdió jerarquía debido a modificaciones de toda clase que no respetaron la estética edilicia, en los últimos años un programa de revitalización encarado entre los gobiernos de España y Argentina ha revertido en gran parte esto.

El decreto del Poder Ejecutivo Nacional nº 437 del año 1997 declaró la Avenida de Mayo como Lugar Histórico Nacional,[1] lo cual implica que no se pueden alterar las fachadas de los edificios ni poner determinadas publicidades y marquesinas. Todo aquello que modifique las estructuras debe ser previamente aprobado por la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos.

 

Antiques – San Telmo, Buenos Aires

Antiques – San Telmo, Buenos Aires

 

Piramide de Mayo – Argentina Bicentennial 1810-2010

Piramide de Mayo – Argentina Bicentennial 1810-2010

Piramide de Mayo 1810-2010

Piramide de Mayo 1810-2010

The Argentina Bicentennial will be celebrated on May 25, 2010.

It will be the 200th anniversary of the May Revolution, when viceroy Baltasar Hidalgo de Cisneros was ousted from office and replaced with the Primera Junta, the first national government.

 

Puente de La Boca – La Boca Bridge – Argentina Bicentennial 1810-2010

Puente de La Boca – La Boca Bridge – Argentina Bicentennial 1810-2010

La Boca es un barrio de la Ciudad de Buenos Aires (Capital Federal), en Argentina. Está situado en el límite sudeste de la ciudad. Su nombre se debe a que se ubica en la desembocadura del Riachuelo en el Río de la Plata. Entre otras razones, el barrio es conocido por albergar el estadio del club Boca Juniors.

La zona donde actualmente se encuentra La Boca fue el lugar donde Pedro de Mendoza realizó la primera fundación de Buenos Aires en 1536. En épocas de la Colonia española La Boca era una zona de barracones para los esclavos negros. En el período independiente funcionaron allí saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero.

En la Boca se localizaba el principal puerto de Buenos Aires pero su poca profundidad no permitía navíos de gran calado y por eso, tras la propuesta de Eduardo Madero, el puerto se trasladó más al norte. Al ser la zona de mayor entrada de barcos, a finales del siglo XIX comenzó a ser habitado por inmigrantes italianos, principalmente genoveses, que le dieron su fisonomía actual. Los inmigrantes se agrupaban en Conventillos y pintaban sus casas con los sobrantes de pintura que traían los marineros, como la pintura no alcanzaba para pintar una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas.

Los conventillos eran construcciones de chapas con una gran cantidad de pequeñas habitaciones, donde se “acomodaba” cada familia, con una cocina y un baño compartido por todos los inquilinos que la habitaban. Siempre había un patio y balcones irregulares que fueron el ámbito donde se mezclaban y enriquecían las diferentes culturas en una interrelación que dio origen a una pintoresca versatilidad de personajes- como El bombero, la prostituta, el “cafishio”, el enano, el equilibrista o el borracho -, que son rescatados luego por el arte popular.[1]

La Boca de 1870 tenía ya una fisonomía característica y en 1895 era la segunda sección de la Capital. Sobre una población de 38.000 habitantes, 17.000 eran argentinos, 14.000 italianos, 2.500 españoles y el resto de otras nacionalidades.

A los residentes de La Boca y por extensión a su equipo de fútbol, el popular Boca Juniors, se los conoce aún como Xeneizes (deformación de “zeneixi”, es decir, genoveses, en su propio dialecto). Los inmigrantes construyeron casas de chapas de metal acanaladas, montadas muchas veces sobre pilotes o cimientos altos debido a las frecuentes inundaciones, y pintadas con colores brillantes.

Zona portuaria y proletaria, el mayor exponente artístico del barrio fue Benito Quinquela Martín, un pintor que reflejó las tareas del puerto y la vida cotidiana de su gente en estilo neoimpresionista. También el primer diputado socialista de América fue elegido por ese barrio en 1905, cuando votó a Alfredo Palacios para que los representara en el Congreso.

José Ceppi, alias Aníbal Latino, periodista porteño, en su libro “Argentinos y europeos. Cuadros sudamericanos” escribió:

Al sur de Buenos Aires, a seis o siete kilómetros del centro de la ciudad, a lo largo de la orilla de un pequeño río canalizado en cierta extensión y que se llama Riachuelo, extiéndese La Boca, un barrio o mejor dicho un suburbio vastísimo de la población. Está separado de la ciudad solo por una extensa faja de terreno poblada por algunas casas esparcidas: la comunicación es cómoda, fácil, rápida, continua, por tramway y por ferro-carril; y sin embargo tiene un carácter tan diferente, tan especial, que parece estar á cincuenta millas de distancia. Muchos, hasta en Buenos Aires, hablan de la Boca como si hablasen de otra ciudad, no de un barrio que está á dos pasos de la gran plaza.

La República de La Boca

Artículo principal: República de La Boca

En 1882 a raíz de un conflicto laboral que culminó con una huelga, un grupo de inmigrantes genoveses decidieron independizar a La Boca de la Argentina. Firmaron un acta en la que informaron al Rey de Italia que habían constituido la “República Independiente de La Boca” y levantaron su bandera. El General Julio Argentino Roca, por entonces Presidente de la Nación, acudió en persona al lugar con el Ejército, quitando la bandera genovesa izada en un mástil y solucionó el conflicto.

 

Pastelitos Dulces de Mayo – Argentina Bicentennial 1810-2010

Pastelitos Dulces de Mayo – Argentina Bicentennial 1810-2010

Pastelitos de Mayo!

Pastelitos de Mayo!

Pastelitos de Dulce: el “clasico” de los “25 de Mayo” desde que vamos a la escuela!

Receta:

Estos pastelitos están elaborados con masa crujiente y hojaldrada, también se pueden comprar las tapas para pastelitos pero no es lo mismo.

Ingredientes:

  • Harina, 500 grs.
  • Manteca, 150 g para la masa base
  • + manteca y unos 150 g más para untar la masa.
  • Sal, una pizca
  • Dulce de membrillo, ½ kg.
  • Grasa o aceite para freir, cantidad necesaria
  • Azúcar, 400 grs.


Preparación:

De los pastelitos de dulce de membrillo

- Colocar la harina con la sal en forma de corona, la manteca cortada en el centro e ir tomando la masa.
- Agregar de a poco agua (más o menos una taza) hasta obtener una masa lisa.
- Dejar descansar 20 minutos.
- Estirar la masa hasta que tenga el espesor de 1 centímetro.
- Untar con 50 g de manteca derretida, espolvorear con harina y doblar en tres.
- Estirar nuevamente la masa para pastelitos.
- Volver a untar con otros 50 g de manteca, espolvorear con harina y volver a doblar en tres.
- Dejar reposar en la heladera por 30 minutos.
- Estirar la masa hasta que quede de unos 3 mm de espesor y cortar cuadrados de 8 cm.
- Colocar dulce de membrillo en el centro de cada cuadrado.
- Pintar con agua alrededor del dulce de membrillo
- Cubrir con otro cuadrado de masa con las puntas superpuestas.
- Pellizcar de abajo la masa, presionando en los bordes para cerrar los pastelitos.
- Freir con abundante aceite o grasa que deberá estar tibia al momento de poner los pastelitos y luego caliente para que se doren., bañarlos frecuentemente con el aceite o grasa..

Del almíbar

- Poner en una cacerola el azúcar.
- Cubrir el azúcar con agua.
- Hacer hervir unos minutos hasta que el almíbar apenas tome color.
- Pasar los pastelitos por el almíbar.
- Retirar y servir.

Fuente: Receta de Laura – RecetasDeArgentina

Related Posts with Thumbnails Related Posts with Thumbnails

 
Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes

Videos, Slideshows and Podcasts by Cincopa Wordpress Plugin

  • RSS
  • Twitter
  • Tumblr
  • NetworkedBlogs
  • Flickr
  • Panoramio
  • YouTube